Hace un tiempo escribí un post sobre el tema que nos ocupa, en el que planteaba como los profesionales del sector podemos aportar valor en la búsqueda de emplazamientos terciarios, siendo ésta una labor que desarrollamos en Méntor Administración de Patrimonio Inmobiliario.

 

Vuelvo a recuperar el título del anterior artículo, puesto que desde que empezamos la andadura de Méntor, uno de los objetivos ha sido la de aportar valor en el sector inmobiliario y dotar a nuestros clientes de ventajas competitivas en el desarrollo de su actividad.

 

Hoy en día, se está produciendo un gran cambio en el sector inmobiliario debido fundamentalmente a la introducción de la tecnología, denominada “proptech” que está cambiando la actuación de los intervinientes en el mercado inmobiliario.

 

Si nos centramos en la labor de agente inmobiliario, en la compraventa y alquiler de viviendas leemos todos los días noticias sobre la aparición de inmobiliarias low-cost, inmobiliarias on line, plataformas en las que se podrá realizar la reserva de un inmueble sin pisar una oficina física, en definitiva lo que algunos han denominado la “uberización de servicios inmobiliarios”.

 

En ésta época de “uberización” estamos viendo como hay empresas que basan su actividad en el medio “on line” y realizan paquetes para los propietarios en los que se engloban la captación de propietarios, la realización de valoraciones y difusión de anuncios en soportes digitales, en definitiva ofrecer un paquete de servicios con un coste menor de lo que puede representar la agencia tradicional, llegando algunos a plantear la opción de la desaparición de las inmobiliarias tradicionales.

 

Por tanto, y ante el “riesgo” que supone la introducción de la tecnología en nuestro día a día y como profesionales del sector inmobiliario, hemos de replantearnos nuestros servicios y hemos de tener muy en cuenta la digitalización no tanto de los procesos si no de los servicios que se están ofreciendo y dar la respuesta adecuada a nuestros clientes.

 

En definitiva, hemos entender dónde reside el valor para nuestro cliente e intentar ofrecérselo como nuestro diferencial con el resto de agencias inmobiliarias, ya sean “on line” o las tradicionales.

 

Pero no hemos de perder de vista que el valor no reside únicamente en cuestiones técnicas ni tecnológicas, ya que el trato personal, la confianza y fundamentalmente la atención al cliente puede llegar a ser nuestra marca de identidad.

 

Por eso desde Méntor, hacemos hincapié en que parte de nuestro servicio se basa en la atención al cliente, ya que las experiencias de nuestros clientes son nuestro valor añadido.

 

 

José Ángel Fernández.