Recientemente en una conversación con un administrador de finca, le pedía, en mi papel de representante de unos propietarios, que me mandara por correo electrónico el último acta de la Junta de Propietarios, y la contestación en los tiempos que corren me sorprendió: “No tenemos el acta digitalizada con lo que no podemos mandársela, y tendrá que acercarse a por ella.”

En un mundo en el que actualmente lo hacemos casi todo a golpe de click, podemos pedir comida, compramos ropa, etc…, la administración no debe quedarse atrás y tiene la obligación de mejorar en su relación con el exterior, fundamentalmente con su cliente, el propietario de viviendas.

El día a día en el que actualmente nos movemos, hace necesario que las comunidades den un paso más allá y que adopten una serie de medidas digitales que no sólo puedan mejorar la gestión de su negocio sino que también en la gestión de sus clientes, de los administrados, en definitiva de las fincas de las que son administradores.

En otro artículo hablamos de que una de las herramientas con que cuenta toda comunidad es la posibilidad de contratar los servicios de una persona cualificada que libere de trabajo y ayude al Presidente en el día a día de la comunidad, siendo capaz de gestionar el patrimonio inmobiliario, asesorar al presidente y demás propietarios así como también mediar entre la comunidad y propietarios.

Pues bien, nos hemos de rodear no sólo de un buen profesional sino también de todo aquello que esté a nuestro alrededor que permita que los propietarios accedan a la información de su comunidad con un golpe de click, para que pueda acceder en todo momento a aquello que necesitan,

Puede ser más evidente la aplicación de la tecnología a través de un ejemplo: si poseemos una aplicación en la que están todas las actas de la comunidad, cuándo necesites ver la última accedes directamente a la información sin necesidad de tener que pedirla, lo que nos permitirá ahorrarnos el paseo hacia el despacho de nuestro administrador, o la llamada intentando localizarlo,  y en último momento conseguimos como administradores una comunicación efectiva y rápida con nuestro cliente, potenciando nuestra atención al cliente.

Desde Méntor, Administración de Patrimonio Inmobiliario, creemos que la prestación la gestión de las administración de fincas ha de estar basado en la atención personalizada, eficaz y siendo rápidos en la resolución de incidencias, implantado un modelo win-win para que todas la partes implicadas salgan beneficiadas, siempre teniendo en cuenta la función propia del administrador que es facilitar la complejidad en que se puede convertir el funcionamiento de una Comunidad de Propietarios, para lo que nos ayudamos de todo “lo digital” aportando transparencia en nuestro servicio.